Cuando la envidia se hace presente no hay ser, ni nada en este mundo que la frene,
No hay cosa tal para calmar su ira, lo único seguro es la senda de partida.
Así pues cuando la envidia posee a un hombre, sólo puedes esperar que todo se desborde,
Es así como me cuesta trabajo en este momento escribir líneas que no provengan del coraje.
Sabes que de cualquier cosa puedo sentir celos, de un beso, un abrazo, un saludo, incluso un regalo.
Sabes que odio cuando no me tomas en cuenta, cuando me ofrezco a tus pies y sólo te das la vuelta.
Y ¿que debo de hacer para que postres tu mirada sobre mí?, ¿para que mis detalles y mis intenciones te hagan un poco feliz?
¿Que es lo que debo de hacer para que de mi te acuerdes, para que mi amor por ti sea más fuerte?
Fragmento de: Las 7 virtudes capitales, la más peligrosa de ellas... envidia.
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