miércoles, 13 de octubre de 2010

Trópico de Cáncer

Qué triste amanecer fue el que tuve ayer,
es complicado despertar en el trópico de cáncer.
En donde lo de menos es lo de más,
y lo demás... lo demás da igual.

Quizás pienso como dijo Landázuri Izardui,
y quiero ser el hombre delgado que no flaqueara jamás.
Es fácil decir que siempre fuerte fui,
pero difícil aceptar que mis esperanzas se alejan de manera fugaz.

Probablemente me gustaría vivir en el trópico y que no existiera cáncer,
puede que mis palabras no tengan ningún alcance.
Quizás la vida entera no me baste,
para poner fin a todo esto y solucionar de una vez por todas este magnífico desastre.

Hoy estoy en busca de un dios que trabaje bien y cobre barato,
que no me castigue con el cielo eterno por haber sido siempre humano.
En estos momentos pienso me encuentro solo, algo mermado,
y no puedo apoyarme en las ruinas de mi pasado inmediato.

Cáncer ha llegado, y ha pinchado su veneno en mi costado derecho,
al lado de mi corazón y se ha adjudicado esa parte de mi pecho.
Quizás la maldad se esparza, primero por la barriga y después por la espalda,
pero hoy dormire pensando, "esta batalla no la has ganado, sólo has debilitado mi alma."

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