Justo cuando comenzaba a tener una razón para seguir de pie es cuando la misma razón me abandona, y pierdo el control de todas las cosas, del tiempo, del espacio, de las formas, y me demuestran tú y la vida por segunda ocasión que vivo en un error.
Que no tengo la chispa que creía, que no soy especial como yo decía,y parece ser que cualquier ser puede merecer estar a tu lado con el simple hecho de decirte te quiero, cuando yo te amo, de decirte me gustas, cuando a mí me encantas.
Es entonces cuando dejo de creer en el amor, en lo que todo mundo me dice que crea, pues me demuestran una vez más, que por más que me esforzara lo único que recibo a cambio son puertas falsas.
Este invierno lleva dos años tratándome con dolor y mucho descaro, y no busco la verdad ni el amor en muchos brazos.
Detesto no tomar en cuenta varias opciones para compartir mis alegrías y tratar de olvidar mis dolores, pues mi corazón es de una sola persona de una sola mujer.
Que debo hacer si no me gusta experimentar, que pudo hacer si sólo quiero intentarlo con una preciosa doncella.
Hoy ya no sé qué hacer para inspirarte, no sé qué decirte y que demostrarte para que me ames.
Hoy ya no dudo de mis dudas, dudo de lo que tú sientes, si es que aún me quieres, y dudo si algún día te darás cuenta que yo daría mi vida misma con tal de verte sonreír todos los días; si algún día te darás la oportunidad de arriesgar algo más por este idiota, créeme… yo te sabría recompensar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario