Aun cuando la serenidad no me envenena lo suficiente, sigue estando presente el cariño y la pasión cuando llegas a mi mente.
Y pese que no sé tenerte, siempre existe la intención de pertenecerte, un poco inerte.
No importa pues no es conformismo, ni falta de valor para tenerte conmigo.
Respeto la decisión de permanecer ausente de mi corazón, pero no comparto tus motivos, ni la razón; no es suficiente justificación la que pretendes darme a cambio de mi amor.
Y no moriré de amor, si no por el contrario; desamor. Que sensación tan fatal de sustento, peca de escueto.
No te lo digo directo porque no quiero perder lo poco que aun conservo; y muero de ganas por hacerlo.
Realmente quiero hacerlo….